jueves, 2 de junio de 2016

¡NO TE PARALICES, TU VALES LA PENA PARA TI!

El otro día escuché una definición de la depresión que me inspiró tantas cosas...
"La depresión es el síntoma que sobreviene a la desesperanza". Interesante ¿verdad?.
Si pienso en todas las veces que tuve depresión, no tengo dudas que todos los casos vinieron de la mano de situaciones que no parecían tener arreglo y eso sí que produce desesperanza. Son situaciones de duelo, aunque no muera alguien necesariamente. Por ejemplo: si una persona en quién confías te estafa, ¿donde pones la confianza que le tenías?, ¡en tu cuerpo!. Son situaciones de duelo aunque nadie muera, pero sí muere lo que creías que tenías con esa persona, ya no tiene arreglo, no puedes arreglar a un estafador y que sea la persona que creíste que era.
Muchas veces perdemos la confianza en nosotros mismos influenciados por lo que otros nos hacen creer de nosotros, les creemos en lugar de creernos y perdemos nuestra confianza. Sin ella no hay proyectos y sin éstos la depresión es lo que sigue.
El impacto que nos produce una pérdida se vuelve peligroso cuando "paraliza" y eso es lo que no tenemos que dejar que suceda.
Por lo general hacemos cosas cuando estamos estimulados, contentos o animados, es decir todo lo contrario a estar depresivos. Yo me paralicé por la enfermedad de un ser amado y viví con depresión crónica mucho tiempo. La desesperanza que me producía saber que no hay cura y ver como nuestras vidas cambiaba torciendo todos los proyectos hacia lugares no elegidos fue insoportable, un tremendo impacto. Me aterré y me paralicé, como si alguien hubiese apagado el botón del motor que activa mi entusiasmo. Solo me venía a la mente el famoso: "¿para qué?". La desesperanza te hace sentir que nada tiene sentido, por eso dejas de hacer cosas, porque sientes que si no puedes arreglar lo que te deprime tanto, entonces nada tiene sentido.
Pero hoy quiero darte un mensaje alentador. El día que descubrí que me había paralizado comencé a tratar de sacarme de abajo del agua para volver a respirar. Lo digo así porque esa era la imagen que tenía. Yo debía sacarme a flote y ponerme en acción, solo yo podría lograrlo y no se como, pero me di cuenta que la forma era volviendo a hacer aquellas cosas que me gustaban hacer antes de la depresión. Cosas que solo tenían que ver conmigo, esas que nos construyen, las que hacen que seas quién eres. Y así, muy despacio, volví a ponerme en acción. No te voy a mentir, no fue de un día a otro. Es un trabajo diario, con subidas y caídas, pero lo que aprendí de mi experiencia es que la acción es el remedio a la depresión, porque sin darte cuenta comienzas a crear nuevas esperanzas y cuando hay esperanzas la depresión se va apagando y vuelve el entusiasmo.
No te quedes paralizada, recuerda las cosas que te hacían ser quién eres en verdad y trata de volver a conectarte con ellas. Cada día haz algo que tenga que ver contigo, aunque sea un poquito, verás como saldrás del agua y muy pronto estarás respirando otra vez.
No te paralices, tú vales la pena para para ti y eso es lo que cuenta. Cierra los ojos y abrázate, verás como renace el deseo de hacer cosas por ti.

7 comentarios:

  1. Gracias por compartir tu experiencia. Hermosas palabras y muy alentadoras!.

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  2. Gracias por compartir tu experiencia. Hermosas palabras y muy alentadoras!.

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  3. verónica acabo de ver el programa que subiste a you tube,el 111a, no se puede creer lo linda que estas,esa mayita que queda preciosa,es mas chiquita,te hacen las piernas mas largas y esos ojasos ,ya vi el programa como 10 veces,ojala sigas subiendo mas programas, gracias,un beso muy grande¡¡¡¡

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  4. gracias muñeca hermosa,no podes ser mas dulce

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